Transtornos de ansiedad: cuando la ansiedad paraliza

24 de abril de 2017

Es importante saber que cuando una emoción tiende a potencializarse puede ser un síntoma de alarma del cual debemos de estar alerta para que no se vuelva un impedimento para nuestra vida cotidiana. Por lo que debemos aprender a conocernos a nosotros mismos, nuestra manera de sentir y reaccionar, para que logremos identificar cuando algo no anda bien con nosotros.

Vamos a continuar hablando de los principales tipos de trastornos de ansiedad:

 En el caso del trastorno de pánico, se habla de un problema que se caracteriza por tener ataques de pánico recurrentes. Un ataque de pánico se refiere a una experiencia súbita, impredecible y abrumadora de temor intenso sin que exista una causa razonable.

Durante el episodio, la persona puede experimentar sentimientos de muerte inminente, dolor de pecho, mareo o desmayo, transpiración, dificultad para respirar y temor de perder el control o de morir. Éste puede durar, por lo regular, tan sólo unos minutos pero dichos ataques pueden repetirse sin razón aparente.

 Los ataques de pánico no sólo ocasionan un tremendo terror mientras están sucediendo, sino que también dejan a la persona con el temor de que vuelva a suceder. Éste al ser tan abrumador puede llevar al desarrollo de agorafobia, ya que en sus esfuerzos por impedir que los ataques se repitan, suelen evitar cualquier circunstancia que provoque ansiedad y prefieren aferrarse a situaciones que les ayuden a mantener la calma y donde se sientan seguras.

 Por otra parte existe el trastorno de ansiedad generalizada, que se define por presentar temores prolongados, vagos pero intensos, que no están ligados a ningún objeto o circunstancia en particular, a diferencia de los casos anteriores. Se caracteriza por la incapacidad para relajarse, sentirse constantemente inquieto o excitado, tensión muscular, aceleración en la frecuencia cardiaca, incertidumbre del futuro, estar en constante alerta y trastornos del sueño (insomnio, frecuentes despertares).

 Este trastorno es muy común pero generalmente no está diagnosticado. Las personas solemos exponernos continuamente a situaciones que nos generan mucho estrés emocional, lo cual puede desencadenar fácilmente sensaciones como la ansiedad. Por eso es importante reiterar la importancia de aprender a identificar estos sucesos para poder trabajar en ellos y que no se conviertan en un problema a futuro. Recuerda que todo se puede tratar.

 Una forma muy diferente de trastorno de ansiedad es el trastorno obsesivo compulsivo o mejor conocido como TOC. Las obsesiones, son pensamiento o ideas involuntarias que se repiten a pesar de los intentos de la persona por detenerlas, y las compulsiones son conductas repetitivas y ritualistas que la persona se siente obligada a realizar.

 Las conductas compulsivas pueden ser igualmente agobiantes para la persona que se siente impulsada a realizarlas. Por ejemplo, el lavarse las manos constantemente porque las sienten sucias. Así como, regresar a revisar múltiples veces que la puerta está cerrada.

 Cualquiera podemos experimentar en ocasiones obsesiones o compulsiones moderadas como por ejemplo repetir constantemente la letra de una canción o regresar a casa a revisar si apagamos la cafetera, pero en el TOC los pensamientos obsesivos y la conducta compulsiva son de un origen más serio.

 ¿Por qué se considera un trastorno de ansiedad?

 Esto es debido a que esa gente experimenta una ansiedad severa si trata de detener su conducta irracional o si alguien más trata de hacerlo.  En pocas palabras, la conducta obsesivo-compulsiva mantiene “controlada” la ansiedad.

 Esta respuesta, tiene que ver con el aprendizaje que nuestra psique ha tenido para defendernos de alguna situación desagradable y que nos predispone a tener una reacción (física y emocional) cuando nos enfrentamos a ciertos estímulos. Digamos que la mente se protege cuando se siente amenazada a través de la ansiedad.

 Muchas de las causas que originan este tipo de trastornos de ansiedad pueden tener que ver con aspectos emocionales profundos no trabajados. No olvides que siempre puedes pedir ayuda, existen diversas formas para tratar estos padecimientos, la psicoterapia, como se ha mencionado anteriormente, es una herramienta adecuada para apoyar a una persona a trabajar su autoconocimiento.

 ¿Padeces algún trastorno de ansiedad? Cuéntanos tu historia.

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Escrito por: Allan J. Hernández Ceron

“Allan Hernández, psicólogo y psicoterapeuta, siempre interesado en la transmisión de la importancia que tienen las emociones y los pensamientos para llevar una vida saludable, tanto dentro como fuera de uno mismo. En VIME procura conjugar este deseo con la psicoterapia.”