Actualmente el sobrepeso se ha vuelto una de las problemáticas con mayor relevancia en nuestra sociedad debido a que cada vez hay más personas que lo padecen, esto resulta alarmante por que el sobrepeso no es algo aislado ya que ocasiona problemas más complicados de salud. 

Usualmente se piensa que los factores principales de este problema es la mala ingesta de comida y unaconsiderable falta de actividad física, sin embargo ¿estas son las únicas causas del sobrepeso? No, aunque quisiéramos que sólo implicara una mala alimentación y falta de ejercicio en realidad hay otro factor bastante importante, el factor psicológico, el cual tiene que ver directamente con nuestras emociones, creo que en ocasiones preferimos sólo pensar que nuestros problemas son por causas externas a nosotros y nos cuesta mayor trabajo admitir que hay un conflicto en nuestro interior y que ello podría ser la causa de lo que nos pasa.

No tener en cuenta este ultimo factor puede llevar a un fracaso en el tratamiento del sobrepeso, hay personas que van con nutriólogos, médicos, spas, etc. y los tratamientos fracasan  en el proceso o bien se concluyen pero a pesar de ello las personas vuelven a subir de peso (el famoso rebote), las personas  no se dan cuenta de que ello ocurre por algo que tiene que ver con si mismos, con conflictos emocionales no resueltos,  entonces a pesar de estar interesados en iniciar una dieta o un tratamiento para tratar el sobrepeso con todas la ganas y la motivación regresan a los malos hábitos y vuelven a subir los kilos.

Estos hábitos están muy arraigados en uno y ciertamente tiene que ver con nuestras emociones, la actitud que tenemos con la comida viene de estos hábitos que vamos desarrollando a lo largo de nuestra vida. En ciertas ocasiones volcamos ansiedad, frustraciones entre otras emociones sobre la comida queriendo evitarlas o no sentirlas buscando resolverlas a través de la comida.  Si queremos bajar efectivamente de peso hay que cambiar los malos hábitos y para cambiar estos hay que enfrentar nuestros conflictos emocionales en lugar de hacer todo lo posible por defendernos de ellos, esto es lo que permitirá un mejor desarrollo mental y por lo tanto da la posibilidad de una mejor práctica nutricional.

Cuando no se trabaja en el factor emocional la obesidad puede llegar a instalarse como un síntoma crónico o como una enfermedad que va haciéndose más grave, por ejemplo la obesidad puede volverse el resultado de una relación adictiva con la comida y en este caso se trata de algo grave por el aspecto de “adicción”.

Es decir que hay una relación de múltiples factores que tienen que ver con el peso, lo social, lo familiar, los hábitos y lo psicológico. Trabajando en estas áreas en conjunto se logra un mejor desarrollo mental a la vez que se obtiene una conciencia más amplia de lo que uno es y hace para si mismo.

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Imagen de Odoo y bloque de texto

Escrito por: Rafael Téllez Arriaga

Licenciado en Psicología, se caracteriza por ser una persona entusiasta con su profesión, su principal motivación es poder ayudar a que las personas lleguen a la mejor versión de su ser a partir de un entendimiento emocional y mental de si mismos. En Vime ha encontrado ese espacio que le permite trabajar con ética y ayudar a cada persona a hacer conciencia de su salud emocional y salud física.