El complejo de superhéroe

07 de abril de 2017

Cuantas veces en la vida nos encontramos con una persona que siempre está preocupada por los demás. Que pasa el día entero escuchando las confesiones y los problemas de los que le rodean. Y no precisamente porque le paguen por hacerlo, como a un terapeuta, o porque disfrute de enterarse de la vida íntima de la gente, como a un chismoso, sino porque esa persona “es tan buena que siempre está buscando cómo ayudar a todo mundo”. Seguro todos nos hemos encontrado con alguien parecido o hemos recurrido a alguien así para “desahogarnos”, quizá nosotros mismos somos quienes nos hemos visto como rescatadores de los demás. Pero alguien se ha preguntado ¿Qué sucede con la vida de esos superhéroes? ¿Qué los lleva a manejarse así con los demás? ¿Acaso ellos no tienen problemas? ¡Acompáñanos a tratar de resolver estas preguntas!

 Detrás del disfraz…

Pensemos en cualquier superhéroe, el que sea, incluso podemos preguntar a nuestros sobrinos o hijos por su héroe favorito, sin importar cual elijamos sucede que si nos adentramos en su vida personal, no tanto en su labor de heroína o de rescatador del mundo o de previsor de catástrofes, nos encontraremos con una situación muy particular y contrastante. Los héroes, si bien se dedican a velar por la tranquilidad y el bienestar de los demás, al mismo tiempo suelen llevar una vida bastante jodida. Se sienten incomprendidos, se cuestionan constantemente el sentido de su labor, se perciben poco valorados, viven con estrés el día a día de sus heroicas responsabilidades, sienten frustración por los pendientes o los huecos o vacíos que no logran completar en algún aspecto personal, se quejan de la falta de gratitud de las personas a las que ayudan, en general sienten que cargan el mundo en sus hombros y nadie los ayuda, y la única gratificación que encuentran es lo buenos que sonla admiración de los demás, y una relativa sensación de que ellos pueden con todo.

 Pero entonces ¿Por qué lo hacen? ¿Qué ganan con eso? ¿Qué los lleva a ocupar ese papel en la vida?

La mayoría de las personas que llevan una vida de superhéroe son seres humanos comunes y corrientes, que si bien pueden tener una cierta capacidad de preocuparse por los demás y genuinamente desean el bienestar de todos, al mismo tiempo tienen una serie de situaciones y factores, de los cuales son poco conscientes, que los han llevado a ocupar ese papel. Muchas veces viene desde la crianza, de padres que por circunstancias de vida o simplemente por falta de responsabilidad, le asignaron tareas muy prontas o demasiado grandes, como criar a los hermanos menores, encargarse de la casa o hacerse cargo de sí mismos. En ocasiones incluso se debe a su propio carácter, a que viven con una sensación un tanto grandiosa de ser capaces de resolverle la vida al prójimo, de querer tener todo bajo su control, o a un sentimiento de inseguridad que los hacen creerse valiosos y queridos por los demás únicamente si cumplen con esta función heroica.

En cierto sentido no ganan mucho con todo este esfuerzo pues la gente que les rodea vive acostumbrada a que esta es la forma de ser del superhéroe, es su forma de manejarse en la vida, y esto se presta a que lo vean como algo natural o que incluso las personas comiencen a aprovecharse de que el superhéroe muchas veces no sabe negar su ayuda. Algo distintivo en nuestros héroes tiene que ver con que muchas veces son poco realistas, no miden verdaderamente sus propios límites y alcances antes de echarse a la espalda una responsabilidad. No se percatan de lo pesado y difícil que va a ser sacar adelante al otro y a sí mismos porque muchas veces en su cálculo, desde el inicio, no incluyen lo propio, no contemplan resolver las preocupaciones de su propia vida antes de ayudar a los demás. Su lema es algo así como: “primero por ti, después por ti y al final, si sobra tiempo, entonces ya veré por mí”. Le hacen su tarea al otro pero dejan la suya inconclusa y sin entregar.

 5 Preguntas que te ayudarán a determinar si tienes un complejo de superhéroe:

  1. ¿La gente te distingue porque sueles estar al pendiente de los conflictos que viven los demás y te mantienes angustiado por cómo lo puedan ir resolviendo?
  2. ¿Sientes que los demás no van a poder resolver sus problemas sin tu ayuda y si no se las brindas te sientes con culpa?
  3. ¿Sueles terminar tu día calificando de ingrato a aquel al que estuviste apoyando y con molestia porque volviste a postergar algo que era importante para ti?
  4. ¿Te preguntas porqué los demás reciben ayuda para concretar sus proyectos y tú en cambio siempre tienes que apañártelas solo?
  5. ¿Has llegado a descuidar en algún sentido tu salud aún y cuando tú mismo sueles abogar por que el otro acuda al médico y atienda sus enfermedades?

Dicen que en la vida “es más fácil mirar la paja en el ojo ajeno que en el propio”, quizá esto sea cierto, no solo para los críticos que son incapaces de mirar sus propios defectos, sino también para aquellos que tienen una mayor capacidad de mirar los problemas de los demás y pretender resolverlos, que para mirar su propias dificultades y dedicarse a atenderlos. No se trata de egoísmo sino de coherencia al aplicar primero en nosotros lo que siempre aconsejamos. Y tú ¿a quién andas salvando en la vida sin antes hacerte cargo de ti mismo?.

Imagen de Odoo y bloque de texto

Escrito por: Allan J. Hernández Ceron

“Allan Hernández, psicólogo y psicoterapeuta, siempre interesado en la transmisión de la importancia que tienen las emociones y los pensamientos para llevar una vida saludable, tanto dentro como fuera de uno mismo. En VIME procura conjugar este deseo con la psicoterapia.”