¿Cuánto cuidado y atención nos dedicamos a nosotros mismos

26 de julio 2017

Los seres humanos somos peculiares, podemos vivir día a día hablándole a los demás sobre la importancia de cuidarse, le decimos a nuestros hijos: “deberías tener más cuidado con…”, o a nuestra pareja “¿cuándo será el día en que entiendas que debes cuidarte?”, o incluso a nuestros padres “deben entender que ya están grandes, ya no es lo mismo, y deben empezar a tener cuidado con…” Sin embargo ¿Cuánto cuidado y atención nos dedicamos a nosotros mismos? ¿Cuántos pendientes con nuestra salud llevamos acumulados? ¿Cuál fue la última cita médica que cambiamos? O ¿será que ya mejor ni la solicitamos? Acompáñanos a pensar juntos ¿Qué es el cuidado?

La palabra cuidado proviene del latín “cogitatum” que significa “pensamiento”, algunos de sus posibles significados son: “Interés y atención que se pone en hacer una cosa”, “Trabajo u ocupación que corresponde a una persona”, así como “Preocupación o temor de que suceda una cosa”. Como podemos ver el cuidado tiene que ver con dar un lugar de importancia dentro de nuestra vida y nuestra mente a algo, al mismo tiempo se trata de algo que requiere de la acción o el esfuerzo de una persona para lograr un objetivo, y que nos permite prevenir que sucedan cosas desagradables.

Otra forma de entenderlo sería: “El cuidado es la acción de cuidar (preservar, guardar, conservar, asistir). El cuidado implica ayudarse a uno mismo o a otro ser vivo, tratar de incrementar su bienestar y evitar que sufra algún perjuicio.” De manera que el cuidado tiene que ver con el cariño, la dedicación y la búsqueda de bienestar. El cuidado lleva implícito las ganas de vivir, construir, mejorar y ofrecer., en pocas palabras, el cuidado proviene de la parte amorosa de nuestra personalidad.

Tomando en cuenta lo dicho cualquiera se preguntaría: si el cuidado tiene que ver con vivir mejor ¿porque a veces nos resulta más fácil pensar en que el otro se cuide y no en hacerlo uno mismo? La respuesta a esta pregunta sin lugar a dudas implicaría pensarlo en cada sujeto particular, tendría que tomar en cuenta su forma de ser y la de quienes le rodearon desde pequeño, así como las múltiples experiencias que ha atravesado a lo largo de su vida y el aprendizaje que haya conseguido con las mismas. Sin embargo podemos generalizar algunos elementos que hacen que el cuidado sea algo difícil de ofrecernos a nosotros mismos debido a que no siempre contamos con todos ellos. Algunos de estos son:

  • El cuidado requiere que le demos importancia a nuestra salud, al menos, de igual forma que le damos importancia a la salud de quienes amamos.
  • El cuidado requiere de esfuerzo y de acciones específicas de las cuales ninguno de los seres humanos podemos omitirnos por la simple naturaleza de nuestro cuerpo.
  • El cuidado lleva implícito un sentido de responsabilidad, especialmente el cuidado del propio cuerpo.
  • El cuidado de uno mismo requiere la congruencia de ofrecernos aquella búsqueda de bienestar que le pedimos a los demás con tanta facilidad.

El cuidado de nuestra salud es responsabilidad de nadie más que de nosotros mismos, y si esperamos como niños que alguien más venga a preocuparse por ella, quizá corramos el riesgo de perderla en el camino ante la espera de un sueño mágico que se vuelva realidad por sí mismo. En cambio, si nos posicionamos como adultos ante nuestra propia salud y nos dedicamos el cuidado que nuestro cuerpo requiere, existe la posibilidad de disfrutar de más y mejores años compartiendo nuestra vida con aquellos a quienes amamos.

A continuación, te invito a responder 5 preguntas que te permitirán reflexionar sobre el cuidado que te dedicas a ti mismo:

  1. ¿Cuándo fue la última vez que cancelaste una cita médica y no la volviste a agendar?
  2. ¿Tienes algún malestar físico al que te hayas habituado y que ahora lo pienses como algo normal?
  3. Cuando intentas convencer a alguien que te importa de que cuide su salud ¿has intentado inspirarlo con tu propio ejemplo?
  4. ¿Eres capaz de procurarte a ti mismo el cuidado que sueles ofrecer a quienes amas?
  5. ¿Qué te hace falta para dedicarte a tu propio cuidado?