¿Por qué hacemos lo que hacemos?: La motivación como escenario principal de nuestras acciones
28 febrero, 2025 por
L. P. Viridiana Gómez
La motivación es un concepto fundamental que nos permite comprender por qué realizamos ciertas acciones. Comprender de dónde viene podría ayudarnos a mejorar en nuestros objetivos, pero ¿qué es la motivación y por qué es tan esencial en nuestras vidas? En este blog investigaremos las diversas dimensiones de la motivación, enfocándonos en dos clases fundamentales: la motivación intrínseca y la extrínseca.

La motivación intrínseca es un comportamiento impulsado por un deseo interno o intrínseco. Es el anhelo de llevar a cabo una actividad simplemente por el gusto de hacerlo, por el interés que provoca o por la gratificación que brinda. Cuando nos encontramos intrínsecamente motivados, nos vemos motivados a actuar ya que apreciamos el proceso y apreciamos el resultado individual. Dentro del marco del autocuidado, esto podría implicar gozar de la actividad física porque te hace sentir bien, u optar por una alimentación saludable por el interés de tu bienestar a largo plazo. Esta modalidad de motivación se vincula con la satisfacción individual y el desarrollo personal.  

Ejemplos de motivación intrínseca:

  Realizar un deporte porque te agradan las sensaciones
 Leer un libro ya que te entusiasma la trama.
Disfrutar de un paseo al aire libre ya que te conecta con el medio ambiente.

Por otro lado, la motivación extrínseca se refiere a la motivación que proviene de factores externos. Esto incluye recompensas tangibles, reconocimiento social o la presión de cumplir con expectativas ajenas. A pesar de que la motivación extrínseca puede ser eficaz para poner en marcha una acción, frecuentemente no basta para sostenerla a largo plazo.

Ejemplos de motivación extrínseca:
 Prepararse para un examen con la meta de conseguir un buen resultado o eludir una sanción.
 Realizar labores adicionales para obtener un incentivo o reconocimiento por el trabajo.
 Seguir un plan de actividades físicas ya que existe una gratificación, como un premio.

Es crucial encontrar un balance entre ambas motivaciones al estar en un programa de salud. La motivación intrínseca suele ser más duradera a largo plazo, dado que se fundamenta en el disfrute y la gratificación individual. No obstante, la motivación extrínseca puede resultar beneficiosa para comenzar el proceso y definir objetivos.

Al entenderlas y combinarlas puedes desarrollar un método más eficaz para lograr tus metas, y poder hacer que tanto el proceso como los logros sean satisfactorios. De esa manera no solo trabajarás por la recompensa final. Acercarte a tus especialistas para poder obtener diferentes opciones, recuerda, lo importante es descubrir lo que te funciona y gozar del proceso.
 
L. P. Viridiana Gómez 28 febrero, 2025
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