Recompensas no alimentarias: qué son y por qué deberíamos practicarlas.
21 febrero, 2025 por
L. P. Daniela Hernández
Un tema frecuente con el que me he topado tanto en consulta como en la vida cotidiana, es que en un proceso de cambio de hábitos hacia una vida más saludable la primera barrera está en cómo reconocer, celebrar o festejar un logro sin recurrir a las formas anteriores. En variadas ocasiones la comida procesada, las bebidas hipercalóricas, las botanas o los postres suelen ser las primeras alternativas para reafirmarnos a nosotros mismos que hemos hecho un gran trabajo al alcanzar un objetivo. De hecho, lo más probable es que hayamos crecido con esa forma de acción, por lo que parecería algo imposible de cambiar o de encontrar alguna alternativa, pero antes de dar todo por perdido hay que entender qué es una recompensa y qué papel tiene en la creación o modificación de nuestros hábitos.

Una recompensa es un incentivo que se presenta al mismo tiempo o después que realizamos una tarea o acción. Esta crea un efecto placentero en nuestro sistema nervioso central y se registra en nuestra memoria por lo que hace más probable que volvamos hacer lo mismo la siguiente vez: esto es porque funciona y nos genera gratificación incluso con el hecho de imaginarlo. En este sentido, si esto se repite la suficiente cantidad de veces, la recompensa puede pasar a segundo plano pero no implica que deje de requerirse debido a que casi nunca aparece sola, lo común es que se presente con otra de igual relevancia. 

Te pongo el ejemplo de pasar una materia muy difícil en la escuela, estudiar mucho y que por cada examen aprobado tu mamá te llevara a comer tu helado favorito. Prepararte para un examen se relaciona con el logro, el afecto y, por supuesto, el postre caracterizado por su sabor dulce y textura cremosa. Si se repite esto lo suficiente habremos aprendido que estos tres elementos se relacionan y se asociarán automáticamente la próxima vez que se presente una situación similar y hará más probable que este curso de actuación se repita sosteniéndose con el tiempo. Esto último es lo que carcteriza un hábito.

La industria alimentaria ha facilitado
la transformación de la alimentación en algo que sólo sirve para el disfrute, pero se ha desviado de su esencia que es el nutrir nuestro cuerpo para poder vivir una vida más sana y digna incluso hasta en nuestra vejez. Entre tanto contenido que nos dice qué comer y cuándo hacerlo, vale la pena repensar estos premios hacia algo diferente a la comida haciéndose presentes las “non-food rewards” o las recompensas no alimentarias que, siguiendo con la secuencia de la creación de los hábitos, podemos intercambiar la ingesta de comida placentera por actividades que sean gratificantes en sí mismas.

ADVERTENCIA
Esto no implica que la comida deba ser eliminada como una forma de mejorar nuestro estado de ánimo o incluirla para celebrar nuestros logros, pero que podamos tener alternativas para hacer las cosas de forma diferente nos ayuda a elegir de acuerdo a nuestros objetivos personales, de salud, o incluso, salir de la rutina.

Ahora,
¿cómo podemos identificarlas para empezar a ponerlas en práctica? Lo cierto es que es relativamente sencillo si hacemos las preguntas correctas, pero primero quisiera que recordaras el último día en donde te sentiste genuinamente feliz, o si consideras que ha pasado mucho tiempo de eso. Piensa en qué actividades harías un día donde puedas hacer lo que quieras para afrontar un mal día; tal vez leer un capítulo de una novela que te guste mucho, pasar el día al lado de tu mascota, tomar una siesta después de un día agotador, abrazar a tu pareja o a alguien de tu familia, reir a carcajadas por un video gracioso de internet… Aquí está la respuesta: estas actividades son tus recompensas no alimentarias. ¿Necesitas más ideas? Tienes 5 sentidos (6 si consideramos la propiocepción, pregúntale a tu fisio), el gusto no es el único que se puede estimular por lo que tienes otros 4 más con los cuáles experimentar.

Lo siguiente es recordar que
toca emparejarlos con los cambios saludables que buscas que se conviertan en tus nuevos hábitos, repite las veces que sea necesario hasta que se haga automáticamente, y también asegúrate de celebrar contigo mismo y con tu red de apoyo todo tu esfuerzo, esto hará la gran diferencia.
L. P. Daniela Hernández 21 febrero, 2025
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