El impacto del ejercicio en las hernias discales
14 febrero, 2025 por
L.F. Eduardo Maldonado
¿Qué es una hernia discal?

Es una afección muy común que ocurre en la columna vertebral. Verás, entre cada vértebra del cuerpo se encuentra un disco intervertebral, el cual es el encargado de permitir el movimiento de la columna así como amortiguar cargas y absorber el impacto entre cada vértebra.

Para entenderlo mejor, te explico las partes de un disco intervertebral y como se conforma: Está compuesto de una masa gelatinosa que se encuentra en el centro del disco intervertebral, a esta la vamos a llamar “núcleo pulposo”. A este núcleo pulposo lo rodea el “anillo fibroso”, que es el encargado de mantener intacto al núcleo cuando se aplican fuerzas sobre el disco.

La hernia discal ocurre cuando el núcleo pulposo se desplaza a través de una grieta en el anillo fibroso. Se forma lo que se conoce como una hernia discal, y algunas causas que pueden ocasionarla son las siguientes:

1. Envejecimiento (degeneración discal): 
A medida que envejecemos, los discos intervertebrales pierden flexibilidad y agua, lo que los hace más propensos a desgarrarse o dañarse. Esto puede facilitar que el núcleo pulposo se desplace hacia afuera.

2. Esfuerzo excesivo o movimientos bruscos: 
Levantar objetos pesados de manera incorrecta, torcerse de manera repentina o realizar movimientos que implican mucha presión sobre la columna pueden hacer que el anillo fibroso (la capa externa del disco) se debilite o se rompa, permitiendo que el núcleo pulposo se desplace.

3. Lesiones o traumatismos: 
Un golpe fuerte o un accidente pueden dañar el disco, lo que provoca que el núcleo pulposo salga de su lugar. Las lesiones deportivas o accidentes de tráfico son ejemplos de situaciones que pueden contribuir a una hernia discal.

4. Predisposición genética: 
Algunas personas tienen una predisposición genética a desarrollar problemas discales debido a factores heredados que afectan la salud de sus discos intervertebrales.

5. Obesidad: 
El exceso de peso puede aumentar la presión sobre los discos de la columna, lo que puede contribuir a su desgaste y, eventualmente, a la hernia discal.

Cuando el núcleo pulposo sale de su lugar, puede presionar los nervios cercanos, lo que causa dolor, entumecimiento, hormigueo o debilidad en áreas específicas del cuerpo, dependiendo de la ubicación de la hernia en la columna.

Ejercicio en hernias discales 

La fisioterapia es una opción clave para el tratamiento de las hernias discales, especialmente en casos en los que los síntomas no son lo suficientemente graves como para requerir cirugía. El objetivo de la fisioterapia es aliviar el dolor, reducir la inflamación, mejorar la movilidad y fortalecer los músculos que rodean la columna para apoyar mejor la zona afectada.  

En la mayoría de los casos las hernias discales pueden regresar a su estado normal con ejercicio, pero va a depender de la gravedad la mejora de sintomatología Aquí te explico algunas de las técnicas y enfoques más comunes en la fisioterapia para tratar las hernias discales, cabe recalcar que debemos de tomar en cuenta la localización de la hernia discal para poder realizar ejercicio y siempre acompañados de especialistas que puedan llevar el tratamiento.

1. Estiramientos y fortalecimiento del core:
Los músculos del abdomen, la parte baja de la espalda y los glúteos desempeñan un papel fundamental en el apoyo a la columna vertebral. Ejercicios que refuercen estos músculos ayudan a reducir la carga sobre los discos y mejoran la estabilidad de la columna, los estiramientos deben de realizarse de forma suave.

2.  Ejercicios de extensión y flexión: 
Dependiendo de la ubicación de la hernia discal (por ejemplo, si es lumbar o cervical), se realizan movimientos controlados para aliviar la presión sobre los nervios y ayudar a restablecer el alineamiento de la columna.

3. Ejercicios acuáticos y natación: 
La fisioterapia en el agua puede ser muy beneficiosa, ya que el agua ayuda a reducir la carga sobre la columna, permitiendo realizar ejercicios sin sobrecargarla. Además, la flotabilidad y la resistencia del agua facilitan el movimiento mientras se mejora la fuerza muscular y la flexibilidad.

La fisioterapia y el ejercicio son más eficaces cuando se comienzan en las primeras etapas del dolor, antes de que los síntomas se agraven. En casos de dolor severo o si la hernia discal afecta gravemente a la movilidad o provoca debilidad muscular significativa, es importante consultar a un médico para un diagnóstico y plan de tratamiento más detallado, pero es una herramienta fundamental en el tratamiento conservador de las hernias discales, y puede ser muy eficaz para reducir el dolor, restaurar la función y prevenir la necesidad de cirugía en muchos casos. En VIME los fisioterapeutas estamos preparados para mejorar la sintomatología de este diagnóstico a través del ejercicio personalizado y especializado a las necesidades de cada paciente.

L.F. Eduardo Maldonado 14 febrero, 2025
Compartir
Archivo