Se le llama microbiota intestinal a todo el conjunto de microorganismos vivos residentes en el tubo digestivo. Una microbiota intestinal en equilibrio es diversa y en donde predominen microorganismos benéficos y los potencialmente peligrosos se mantengan en concentraciones bajas. 1, 2

Las alteraciones en la microbiota (disbiosis) se ha relacionado con numerosos padecimientos como la obesidad, resistencia a la insulina y a una serie de trastornos gastrointestinales que incluyen el hígado graso no alcohólico, la enfermedad celíaca y el síndrome del intestino irritable. La microbiota es indispensable para el correcto crecimiento corporal, el desarrollo de la inmunidad y la nutrición. 2

Entre los productos que han sido mayormente estudiados para mejorar la función intestinal se encuentran los probióticos, que son microorganismos vivos contenidos en cantidades suficientes en un producto (ya sea en presentación farmacéutica o en los propios alimentos) para modificar la microbiota intestinal y ejercer un beneficio.

Los probióticos más utilizados en los alimentos son los lactobacilos y las bifidobacterias que generalmente se encuentran en derivados lácteos fermentados como el queso, el yogurt 4, los bulgaros y el kéfir, que es producido a partir de la leche (animal o vegetal) a la que se le añade “granos de kéfir” como se les conoce a las bacterias que se utilizan para la elaboración de este alimento probiótico fermentado.

En la actualidad existen estudios que sugieren que una alimentación balanceada y el consumo de productos lácteos que contengan probioticos pueden ayudar a aliviar síntomas de afecciones gastrointestinales como síndrome de intestino irritable, infección por helicobacter pylori (causante de gastrtitis) y la diarrea asociada con antibióticos, ya que estos productos tienen la capacidad de mejorar la microbiota intestinal y por lo tanto mantener la salud en general.1,3

 BIBLIOGRAFIA

  1. Icaza-Chávez ME. Microbiota intestinal en la salud y la enfermedad. Revista de gastroenteroligía de México; 78(4): 240-248;2013.
  2. Esquivel Flores María Guadalupe. Microbiota intestinal: el universo que nos habita. Cuadernos de nutrición. 40(3): 107-113; 2017
  3. Pfeffer Frania. La microbiota, los próbioticos y los porductos lácteos. Cuadernos de nutrición. 40(2):80-1; 2017
  4. Ceaoa C, Wopereis H, Rezaiki L, et al. Influence o fermented milk products, prebiotics and probiotics on microbiota composition and health. Best Pract Res Clin Gastroenterol 2013;27:139-155.

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Escrito por: Carolina Tinoco

Carolina Tinoco, nutrióloga clínica. Cree firmemente que con un buen manejo nutricional se pueden generar grandes cambios en la salud y que el cambio de un estilo de vida no sólo corrige sino previene. En su experiencia sabe que el manejo multidisciplinario de un paciente, conlleva a más y mejores resultados, es por eso que formando parte del equipo VIME puede continuar ayudando a sus pacientes desde un enfoque integral que les permita llegar a su meta de la mejor manera trabajando no sólo el peso sino en la educación en nutrición que les permita seguir con una cultura de buena alimentación y mantenimiento.