La dieta cetogénica para la salud del corazón
7 febrero, 2025 por
L.N. Alejandra Redorta
Las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la causa de muerte más común a nivel mundial y pueden manifestarse de muchas formas: presión arterial alta, enfermedad arterial coronaria, enfermedad valvular, arritmias (latidos irregulares) enfermedad cerebrovascular, paro cardiaco entre otras.

Una mala alimentación, falta o baja actividad física, el tabaquismo, consumo de alcohol, la obesidad, diabetes, estrés crónico y la deficiencia de vitamina D se consideran algunas de las principales causas del desarrollo de la enfermedad cardíaca.

Cuanto más factores de riesgo tenga una persona, mayores serán sus probabilidades de padecer una enfermedad del corazón. Algunos factores de riesgo pueden cambiarse, tratarse o modificarse y otros no. Pero el control del mayor número posible de factores de riesgo, mediante cambios en el estilo de vida y alimentación, puede reducir el riesgo cardiovascular.


Principales factores de riesgo

Presión arterial alta (hipertensión arterial).
 La hipertensión arterial aumenta el riesgo de sufrir una enfermedad del corazón, un ataque al corazón o un accidente cerebrovascular. Las personas hipertensivas que además son obesas, fuman o tienen niveles elevados de colesterol en sangre, tienen un riesgo mucho mayor de sufrir una enfermedad del corazón o un accidente cerebrovascular.

La presión arterial puede variar según el grado de actividad física y la edad, pero los valores normales del adulto sano en reposo deben estar en 120/80.

Colesterol elevado. Uno de los principales factores de riesgo cardiovascular es el colesterol elevado. El colesterol, una sustancia grasa (un lípido) transportada en la sangre, se encuentra en todas las células del organismo. El hígado produce todo el colesterol que el organismo necesita para formar las membranas celulares y producir ciertas hormonas.

Cuando la sangre contiene demasiadas lipoproteínas de baja densidad (LDL o «colesterol malo»), éstas comienzan a acumularse sobre las paredes de las arterias formando una placa e iniciando así el proceso de la enfermedad denominada «aterosclerosis». Cuando se acumula placa en las arterias coronarias que riegan el corazón, existe un mayor riesgo de sufrir un ataque al corazón.

Diabetes. Los problemas del corazón son la principal causa de muerte entre diabéticos, especialmente aquellos que sufren de diabetes del adulto o tipo II.

Obesidad y sobrepeso. El exceso de peso puede elevar el colesterol y causar presión arterial alta y diabetes. Todas estas situaciones son factores de riesgo importantes de las enfermedades del corazón.

Tabaquismo. La mayoría de la gente sabe que fumar aumenta el riesgo de cáncer de pulmón, pero pocos saben que también aumenta apreciablemente el riesgo ya que eleva la frecuencia cardíaca, endurece las arterias y puede causar irregularidades del ritmo cardíaco.

Teniendo en cuenta todos estos factores, la dieta juega un papel clave. La dieta cetogénica tiene un efecto multifacético en la prevención y el tratamiento de las ECV. Entre otros aspectos, tiene un efecto beneficioso mostrando un fuerte potencial antiinflamatorio y cardioprotector, que se debe, entre otros factores, a las propiedades antiinflamatorias del estado de cetosis, la eliminación de azúcares simples, la disminución de carbohidratos totales y el aporte de ácidos grasos omega-3.

La cetosis se ha asociado con efectos positivos en los perfiles lipídicos, lo que implica beneficios potenciales para la salud cardiovascular. Al inducir el cuerpo a un estado de cetosis, se promueve el uso de las grasas como fuente primaria de energía, en lugar de la glucosa. Este cambio metabólico tiene varias implicaciones:

1. Reducción de triglicéridos: Disminución de los niveles de triglicéridos en sangre. Los triglicéridos elevados están asociados con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, por lo que su reducción es beneficiosa.

2. Aumento del colesterol HDL: El colesterol HDL es conocido por su función protectora en el sistema cardiovascular. Actúa removiendo el colesterol "malo" (LDL) de las arterias y transportándolo al hígado para su eliminación. La cetosis puede ayudar a elevar los niveles de este colesterol "bueno", reduciendo así el riesgo de acumulación de placa en las arterias, lo que a su vez disminuye el riesgo de enfermedades cardiovasculares.

3. Reducción de la inflamación: La cetosis también ha mostrado tener un efecto antiinflamatorio. La inflamación crónica de bajo grado es un factor de riesgo para diversas enfermedades, incluidas las enfermedades cardiovasculares, por lo que reducir la inflamación podría ser beneficioso.

4. Mejoras en la función endotelial: El endotelio es la capa de células que recubre los vasos sanguíneos, y su función es crucial para mantener la salud cardiovascular. La cetosis nutricional puede mejorar la función endotelial, lo que contribuye a una mejor regulación de la presión arterial y mayor elasticidad de los vasos sanguíneos.

Es importante recordar que cada persona es diferente, por lo tanto, es esencial que la implementación de una dieta cetogénica o de cualquier enfoque dietético sea supervisada por un profesional de la salud. Acércate con tu nutrióloga para garantizar que se adapten a las necesidades individuales y se realice un monitoreo adecuado del estado de salud y sigas cuidando de ella.

L.N. Alejandra Redorta 7 febrero, 2025
Compartir
Archivo